Seis grandes bancos globales recomendaron liquidar los bonos argentinos, ante las dudas de la capacidad de pago del país. Coincidieron en señalar que las reservas netas siguen en rojo, dudan que el campo liquide a este tipo de cambio y destacan la continuidad del cepo. Bank of America recomendó específicamente cerrar posiciones en el GD35.
El diagnóstico aparece repetido en reportes del Citi, JP Morgan, Bank of America, Barclays, Wells Fargo y BofA Securities, conocidos este miércoles. Los seis bancos afirman que mantienen interés por el programa económico de Javier Milei, pero coinciden en una advertencia central: Argentina es el mercado más expuesto si cambia el humor global.
Subió fuerte el riesgo país y se cierra la ventana para regresar a los mercados
Las entidades también pusieron condiciones para un eventual regreso a la Argentina. La principal es levantar el cepo cambiario, algo que hace más de un año el ex ministro Domingo Cavallo le viene reclamando a Milei. Para los fondos internacionales, mientras Argentina mantenga restricciones al movimiento de capitales, seguirá siendo un destino de alto riesgo. El diagnóstico fue compartido incluso por el BID, en su análisis de vulnerabilidad financiera.
El Banco Central informa reservas brutas por encima de los 46.000 millones de dólares, pero los analistas descuentan varios componentes. En esa cuenta aparecen swaps, encajes de depósitos y otros pasivos. Cuando se hace ese ajuste, las reservas netas siguen en terreno negativo, que se acerca a los USD 15.000 millones.
El otro interrogante es el campo. Los bancos mencionaron la expectativa sobre la liquidación de la cosecha. En los informes aparece una duda central: si los productores van a vender dólares con un tipo de cambio que muchos consideran atrasado. La respuesta a esa pregunta define buena parte de la disponibilidad de divisas de los próximos meses.
En ese contexto apareció otro factor que juega en contra de la Argentina. El Tesoro de Estados Unidos anunció este martes medidas que apunta a retraer la liquidez en dólares en el sistema financiero internacional.
Para Argentina el impacto potencial es mayor: el esquema financiero del Gobierno depende en gran medida de que continúe el financiamiento externo y el apoyo político de la administración Trump, que enfrenta una elección de medio término muy desafiante en noviembre.
LPO




