Luego de que el Gobierno nacional decidiera dar un giro en la dinámica de la inscripción y patentamiento de vehículos nuevos, los argentinos celebran que podrán registrar sus autos 0 km en cualquier provincia, sin necesidad de que esta coincida con su lugar de residencia. Esta medida, que apunta a descomprimir las diferencias regionales y ofrecer mayor flexibilidad, se da en un contexto donde el costo de las patentes es notablemente dispar de una jurisdicción a otra.
Las provincias más baratas y caras para patentar un auto
Según el Ministerio de Justicia, el costo de la patente varía sustancialmente entre provincias. Las tres que destacan por tener las tasas más bajas son:
Cada una de estas provincias cuenta con una tasa del 2% sobre el valor fiscal del vehículo. En contraposición, los costos se disparan en algunas de las jurisdicciones más urbanizadas del país, como la Ciudad de Buenos Aires, que llega a cobrar hasta un 6%. Le siguen la Provincia de Buenos Aires y Tierra del Fuego, con tasas de hasta un 4%.
¿Se puede cambiar la radicación para pagar menos?
El atractivo de estas disparidades ha generado la pregunta de si es posible «mudar» el vehículo a una provincia con menores tasas para reducir el costo de la patente. Si bien el nuevo sistema de inscripción permite una mayor flexibilidad, la radicación de un vehículo no es un proceso completamente libre de restricciones. De hecho, algunos expertos advierten que esta práctica podría generar tensiones legales o administrativas, por lo que el cambio de jurisdicción para obtener una patente más barata no es tan sencillo como parece.
Problemas con el Impuesto Automotor
El costo de la patente no es el único gravamen que afecta a los propietarios de vehículos. Recientemente, varios ciudadanos porteños se encontraron con un aumento inesperado en el Impuesto Automotor, que comenzó a llegar en las boletas emitidas por la AGIP. El error, que afectó a más de 5.000 vehículos, fue reconocido por la agencia, que ya está corrigiendo las boletas y reintegrando el dinero a aquellos que ya habían abonado de más.
Este impuesto, que se suma al gravamen por Bienes Personales, generó un descontento creciente entre los contribuyentes, especialmente en un contexto de inflación.
La digitalización en el proceso de inscripción
Una de las medidas más innovadoras que acompaña este cambio es la implementación del Registro Único Virtual (RUV), una plataforma digital que permitirá realizar todo el proceso de inscripción de autos 0 km de manera remota. Desde el 19 de febrero, tanto los vehículos nacionales como importados podrán ser registrados online a través de la Dirección Nacional de los Registros Nacionales de la Propiedad del Automotor.
Este sistema no solo simplifica la burocracia, sino que promete importantes ahorros para los ciudadanos, con una estimación que supera los $83.000 millones. Además, la gestión digital de documentos como el título de propiedad y la cédula verde permitirá que los compradores reciban estos papeles directamente desde los concesionarios, eliminando trámites presenciales.
MDZ




