La economía brasileña está en un momento excepcional. A la creación de más de 1,7 millones de puestos de trabajo con récord histórico de poder adquisitivo, en un entorno de inflación anual del 4% y apenas 0,4% de déficit de las cuentas púbicas, se le suman rércord en inversión extranjera directa y ganancias en la bolsa de San Pablo.
El contraste con la Argentina no podría ser más marcado. Tras suspender la implementación del nuevo índice de inflación del INDEC porque superaba el 3% mensual, la respuesta del mercado al gobierno de Milei fue negativa. A la baja del Merval y la suba del riesgo país se suma la fuerte caída de las acciones argentinas que cotizan en Wall Street, en un panorama general de cierre de empresas, pérdida del poder adquisitivo y caída de exportaciones.
Jhonny Mendes, economista de la Universidad Presbiteriana Mackenzie, explicó a LPO que «el sólido desempeño del mercado bursátil brasileño a principios de 2026 es resultado de una convergencia de factores externos e internos, y no de un evento aislado».
Mendes destacó que «desde el punto de vista financiero, Brasil registró una importante entrada de capital extranjero». El dinero que ingresa a la Bolsa de San Pablo, es impactante aún para la dimensión de ese mercado, el más profundo de Latinoamérica. «Solo en enero de 2026, el saldo neto de los inversores internacionales en la bolsa B3 fue de aproximadamente R$ 26 mil millones (casi 5 mil millones de dólares), superando el total observado a lo largo de 2025, que fue de alrededor de R$ 25 mil millones».
El especialista brasileño explicó que «Brasil inició 2026 con una combinación inusual: tasas de interés reales aún altas en términos internacionales, lo que contribuye a la estabilidad cambiaria; expectativas de flexibilización monetaria a lo largo del año, reduciendo gradualmente el costo del capital; y un mercado bursátil que, a pesar del reciente aumento, aún operaba con valoraciones descontadas en comparación con sus pares globales».
«En un entorno global marcado por la debilidad del dólar, la recuperación de los precios de las materias primas y la rotación de carteras desde los principales mercados desarrollados, los inversores tienden a priorizar países que combinan liquidez, rentabilidades reales atractivas y menor fragilidad macroeconómica», añadió.
Respecto de qué sectores ofrecen más atractivos en la Bolsa de San Pablo, Mendes aseguró que «el sector bancario, ante la previsión de una caída de las tasas de interés, prevé una disminución de las tasas de impago y un potencial aumento de las ganancias. Algunos ejemplos son Itaú y BTG».
«En 2026, el mercado brasileño tenderá a favorecer a las empresas con ingresos recurrentes, generación de caja consistente y menor dependencia de un crecimiento acelerado. Los bancos, exportadoras y las empresas del sector energético destacan por combinar previsibilidad, sensibilidad positiva a la caída de las tasas y fundamentos sólidos», añadió.
LPO





