La crisis en la industria comenzó a mostrar su dimensión estructural en el modelo económico de Milei y ya impacta en empresarios que hasta hace poco festejaron con bombos y platillos el proyecto libertario. Es el caso de Joaquín de Grazia, el dueño de Granja Tres Arroyos, que salió públicamente a defender la reforma laboral que impulsa el gobierno nacional y ahora quedó de cara al precipicio por el ingreso de pollos de Brasil.
El empresario mileista Otero Monsegur, en crisis porque citrícola San Miguel quedó al borde del default
El otro caso que alarma a la producción avícola es el destino de Cresta Roja, la empresa viene a los tumbos desde hace más de una década. Fue absorbida por Tres Arroyos y luego se hizo cargo la familia Peña de La Anónima, muy cercana a Macri, pero no lograron acomodarla. En 2024 hubo nuevos despidos de su planta de Esteban Echeverría y ahora hablan directamente de cerrarla.
«La situación es crítica y en el sector prevén un marzo complicado cuando se desafecten a más de 450 trabajadores entre los frigoríficos de Cresta Roja y Granja Tres Arroyos y si las exportaciones no se reabren en abril, pueden quebrar», advierte un informe de la consultora String-Agro.
En Entre Ríos la preocupación es total. La quiebra de un frigorífico que empleaba a más de mil operarios en empleo formal significaría una catástrofe para una ciudad de alrededor de 80 mil habitantes, como es Concepción del Uruguay.
LPO





