Hasta el sábado, Mendoza será sede del XXIV Congreso Argentino de Diabetes en el Hotel Hilton. Durante tres días los expertos de todo el país y el mundo disertarán sobre la enfermedad y sus distintas aristas.
En uno de los paneles del jueves, la médica pediatra especialista en Nutrición, Miriam Tonietti, explicó por qué la evolución hacia diabetes tipo 2 es más veloz en niños y adolescentes.
En palabras sencillas, los médicos han detectado un rápido avance la diabetes tipo 2 en los niños y adolescentes. Además, gran parte de los chicos no responden a los tratamientos habituales y en un periodo breve terminan necesitando insulina para tener una buena calidad de vida.

-¿La diabetes tipo 2 avanza distinto en adultos que en chicos?
-La diabetes en jóvenes tiene una evolución mucho más agresiva que en los adultos, con una alta tasa de fracaso en los tratamientos iniciales y una necesidad de implementar nuevas estrategias de tratamiento. Además, una aparición de complicaciones en un alto porcentaje a 10 años de evolución de la enfermedad. Esto en los adultos no suele suceder.
-¿Por qué?
-Hay varias hipótesis. Algunas tienen que ver con que el desarrollo del exceso de peso temprano, el sobrepeso o la obesidad hacen que los niños en esos periodos donde se produce el aumento del tejido adiposo por efecto de ese incremento permanente en la energía consumida todos los días, hace que se vuelva en un tejido adiposo, que es mucho más disfuncional.
-¿Qué pasa en la juventud?
-Esos niños llegan a la adolescencia con mayor número de células adiposas y parecería que hay como un umbral que está determinado genéticamente de almacenamiento seguro de grasa dentro del tejido adiposo que una vez superado empieza a invadir órganos que normalmente no tienen grasa, como pueden ser el músculo, el hígado o el páncreas, y eso ocasiona un estado de resistencia a la acción de la insulina que hace que necesite fabricar más insulina en esos primeros tiempos y termina agotando tempranamente el funcionamiento de la célula beta del páncreas que es la que produce la insulina.

-Entonces, ¿ese niño sería insulinodependiente en su juventud?
No tenemos todavía otros tipos de tratamientos que ayuden a mejorar ese estado de insulinoresistencia y los insulinosensibilizadores actuales como la metformina no alcanzan a producir el efecto que una célula beta que ya está dañada pueda suplir con mayor secreción de insulina, así que suelen ser pacientes que necesitan tempranamente la insulinoterapia.
-Pero la diabetes tipo 2 con ejercicio y una buena alimentación suele mejorar
-Hay un tiempo donde el ejercicio y un buen plan alimentario resulta eficaz. Para decir que un chico tiene diabetes nosotros usamos puntos de corte de glucemia en ayunas o dos horas después de una prueba de tolerancia. Cuando los chicos ya tienen esos puntos de corte la célula beta ya está dañada en casi un 50% de su función. Quiere decir que son marcadores un poco tardíos de la disfunción de la célula beta. En realidad los chicos al principio producen mucha más insulina porque son más insulinoresistentes que los adultos y esa hiperrespuesta de la célula beta inicial termina haciendo que se agote más tempranamente.

-¿Estos niños suelen ser obesos?
-Sí, en general son obesos. Pero no todos los chicos obesos son diabéticos. Sino que son chicos que tienen una predisposición genética especial y que están más proclives a tener esta evolución. Lo difícil es poder saber de antemano, cuáles chicos que tienen sobrepeso u obesidad van a a seguir por este camino rápido de deterioro metabólico
-¿Qué tratamientos están implementado?
Por ahora cambios en el estilo de vida, planes alimentarios adecuados tratando de frenar esa ganancia excesiva de peso asociados a un incremento de la actividad física regular. El músculo en ejercicio es un factor protector porque tiene los mismos efectos que la insulina. Si tenés un chico activo vas a frenar esa necesidad enorme que tiene de insulina para compensar la insulinoresistencia. Otra cosa que es importante es disminuir las horas de cola sentada en la silla frente a pantalla. Porque el sedentarismo enferma tanto como la falta de actividad física.

-¿Qué medicación se utiliza en niños?
-Tenemos aprobado en pediatría el uso de la metformina y luego insulina.
-¿Cuántos niños y adolescentes con diabetes tipo 2 hay en el país?
En Argentina no hay datos pero a nivel mundial entre 2002 y el 2018 se duplicó la cantidad de chicos y adolescentes con diabetes 2. Actualmente la población de jóvenes con diabetes tipo 2 supera a la población de jóvenes con diabetes 1. Estamos en un en un problema serio porque en el mundo ya hay más jóvenes con diabetes 2 asociados a la alta prevalencia de obesidad en todo el mundo que ya supera a la diabetes que era propia de la infancia y de la adolescencia que era la diabetes 1.
-¿Antes la habitual en los chicos era la tipo 1?
-Sí, la diabetes 1 era la que los diabetólogos de niños conocíamos. La diabetes tipo 1 es un proceso autoinmune que produce la destrucción de la célula beta que produce la insulina y entonces tenés que suplementar la insulina que el chico no puede producir.

-¿Qué recomendaciones le hace a los padres?
-El control pediátrico frecuente donde el pediatra pueda evaluar, además del peso y la talla que es muy importante para hacer el diagnóstico de sobrepeso y obesidad, comportamientos alimentarios porque los chicos en estos momentos están teniendo patrones alimentarios muy perjudiciales para la salud cardiovascular. Hay que ver cómo comen los niños, si comen de todos los grupos saludables y restringir un poco los pocos saludables, intensificar las actividades del movimiento. Hace unas décadas el juego era en movimiento, hoy todos los juegos son sedentarios y hay horas de actividad física en las currículas escolares.
-¿Hay un factor genético que se hereda?
-Uno de los factores de riesgo principales son los antecedentes familiares de diabetes y de obesidad. Si encima la madre tuvo diabetes durante el embarazo eso le pone una marca extra al chico para prevenir la ganancia excesiva de peso desde los primeros tiempos de la vida.
-¿Cómo va a ser la vejez de un niño con diabetes tipo 2?
El envejecimiento es un factor de riesgo para el desarrollo de la enfermedad, a medida que envejecemos nos oxidamos y cuando nos oxidamos se oxidan también estos mecanismos de producción de hormonas y por supuesto fracasan en algún momento. Lo que pasa que con el estilo de vida actual, eso que debería ocurrir a los 60 ó 70 años lo estamos viendo en chicos de 20 ó 30 años. Estamos envejeciendo aceleradamente. En el futuro va a ser una situación muy complicada para la salud pública, tenemos que intentar trabajar con la prevención del sobrepeso desde ahora, desde la concepción porque según el estado nutricional de la madre y el padre se mide el riesgo para ese niño.
MDZ





